|
Esta es mi opinión sobre Donald Trump y no es de carácter subjetivo, lo que implicaría un margen de especulación, no, mi opinión es objetiva ya que se funda en un razonamiento, y sigue este cauce: Trump es un egocéntrico, miserable y además cobarde, pues una persona que tenga poder para atacar a otro país, donde la razón principal no es ideológica, (que también sería malo) sino económica y que no vaya ni él ni su familia a la guerra que ha provocado, bueno....pues ya tienen ustedes completo mi razonamiento. Esto mismo se puede aplicar a los que sostienen guerras con otros paises, qué previamente saben que van a ganar, ya que la pérdida de vidas humanas les trae sin cuidado.
Selección de refranes La mayoría de los refranes, pertenecen a la sabiduría popular. por eso son anónimos y cumplen con una rima, lo contrario de las citas o sentencias, que tienen un autor, ya sea libre pensador, filósofo, sabio, místico o persona de renombre y que no necesitan rimar y en general, son más profundas que los refranes. La selección la hice, porque, aquí, en España, muchos refranes están vinculados a un tiempo y lugar y que obviamente, en la actualidad, no tienen cabida. Otros, también descarté por no tener nada interesante qué contar, de hecho, algunos son maliciosos y otros claramente machistas.
A buen entendedor, sobran palabras. A buen hambre no hay pan duro. A caballo regalado, no le mires el diente. A camino largo, paso corto. A chico pie, gran zapato. A consejo de ruin, campana de madera. A Dios rogando y con el mazo dando. A donde el corazón se inclina, el pie camina. A falta de hombres buenos, a mi padre le hicieron alcalde. A enemigo que huye, puente de plata. A grandes males, grandes remedios. A invierno lluvioso, verano abundoso. A la bolsa sin dinero, llamo cuero. A la cama no te irás sin saber una cosa más. A la fea, el caudal de su padre la hermosea. A la fuerza ahorcan. A la vejez, viruelas. A mal tiempo buena cara. A mucha cortesía, mayor cuidado. A mucho viento. Poca vela. A nadie le amarga un dulce. A otro tiempo, otro viento. A padre guardador, hijo gastador. A palabras necias, oídos sordos. A palabras torcidas, respuesta derecha. A perro flaco, todo son pulgas. A persona lisonjera no des la oreja. A quien tiene cama y duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo. A río revuelto ganancia de pescadores. A veces, hacen gran ruido pocas nueces. Acuérdate suegra de que fuiste nuera. Agua pasada no mueve molino. Agua que no has de beber déjala correr. Al cabo de un año, el perro se parece al amo. Al más ruin puerco, la mejor bellota. Al rico le llaman honrado y al pobre, necio. Ande yo caliente y ríase la gente. Anteayer tu pan comí y ayer no te conocí. Aquí yace Juan Español, que estando bueno quiso estar mejor. Aunque duela, salga la muela. Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. ¡Ay Dios mío! Y de los otros, solo tío. Barriga llena, a Dios alaba. El bien no es conocido hasta que es perdido. Bienes y males a la cara salen. Boca de verdades, cien enemistades. El buen cirujano, corta por lo sano. Buena es la guerra para el que no va a ella. Burro grande, ande o no ande. Cara de beato y uñas de gato. Celos y envidia, quitan al hombre la vida. La codicia rompe el saco. Comer verdura, es cordura. Con el amigo incierto, con el ojo cerrado y el otro abierto. Contigo va tu enemigo. El criminal va a caballo y la justicia en carreta. Cuando caen los altares, se abren los muladares. Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a pez, o está rota. Cuando la zorra predica no están seguros los pollos. Cuando los labios callan, los ojos hablan. Cuando toma cuerpo el diablo, se hace abogado. Cuanto menos bultos, más claridad. Da y ten y harás bien. De fuera vendrá quien de tu casa te echará. De invierno a invierno, el dinero es para el gobierno. De la panza sale la danza. De las palabras, no el sonido, sino el sentido. De mí salió quien me mató y me tiró a la vida. De mujer parlera, ningún ventaja se espera. De padre santo, hijo diablo. De rico a soberbio no hay un palmo entero. De tal palo, tal astilla. De tu hijo solo esperes, lo que con tu padre hicieres. Del árbol caído todos hacen leña. Del buen trato nace el ingrato. Del dicho al hecho, va mucho trecho. Del leer sale el saber. Del viejo el consejo. Delante hago acato y por detrás, al rey mato. El deseo vence al miedo. Después de beber, cada uno dice su parecer. Las deudas son como los niños, cuanto más pequeñas, más chillan. Dime con quien andas y te diré cómo eres. El dinero hace malo al bueno. Dinero ninguno y mucha fachada, total, nada. Dios los cría y ellos se juntan. Donde hay más doctores, hay más dolores. Dos que duermen en el mismo colchón, se vuelven de la misma opinión. En casa del herrero cuchillo de palo. En casa pequeña, hombre grande cabe. En boca cerrada no entran moscas. En este pícaro mundo, quien habla claro, todo le sale turbio. En lo que pensamos, predicamos. Entre bellacos, virtud es el engaño. Errando se aprende a herrar. Fealdad, no es castidad. Flores contentan, pero no alimentan. Gato escaldado del agua fría huye. El hábito no hace al monje. Haceos de miel y os comerán las moscas. Haga el hombre lo que viere y venga lo que viniere. Hecha la Ley, hecha la trampa. Héroes si vencedores y si vencidos, traidores. El hijo del doctor Galeno, al que no estaba malo, lo ponía bueno. El hombre discreto alaba en público y amonesta en secreto. Hombre largo, pocas veces sabio. Hombre narigudo ingenio agudo. Hombre parado no piensa en bueno sino en malo. Ir por lana y volver trasquilado. Juan e Isabel, él es ella y ella es él. Juan palomo, yo me lo guiso, yo me lo como. Justicia, sí, mas no por mi casa. La justicia sin benignidad, no es justicia, sino crueldad. Largos sermones, más mueven culos que corazones. La lengua larga es señal de mano corta. La ley del embudo, para mi lo ancho, para ti lo agudo. Libro prestado, libro perdido. Los libros hacen muchos sabios, pero pocos ricos. Lo bueno si es breve, dos veces bueno. Lo mío, mio, y lo tuyo, de ambos. Lo que de uno es desechado, de otro deseado. Lo que el niño oyó en el hogar, eso mismo dice en el portal. Lo que mucho vale, mucho cuesta. Lo que no aprieta, no sujeta. Agua que no has de beber, déjala correr. Lo que no quieres, ¿para qué lo quieres?. Mal de muchos, consuelo de tontos. Mal del tordo, cabeza pequeña, culo gordo. Mal ladra el perro cuando ladra de miedo. El mal, sea para quien lo desea. Malos reyes, muchas leyes. Más cardenales hace una tranca, que el Papa. Más fácil es alcanzar que merecer. Más vale prevenir que curar. Más vale solo, que mal acompañado. Más vale tarde que nunca. Mejor es no saber, que mal saber. Mentir pide memoria. Mi gozo en un pozo. Muerto el perro se acabó la rabia. Los muertos abren los ojos a los vivos. La mujer del quesero ¿qué será?, y la casa donde vivía, ¿qué sería?. Nada es grave a quien esperar sabe. Nada hay tan atrevido como la ignorancia. Nada se seca tan pronto como una lágrima. Ni da virtud la riqueza, ni la quita la pobreza. Ninguno oye su ronquido, pero sí el del vecino. Ninguno pierde jugando, lo que ganó cavando. No es más grande el que más abulta. No es señor el que nace, sino el que sabe. No hay mayor dificultad que la poca voluntad. No hay mejor desprecio que no hacer aprecio. No hay mejor espejo que el amigo viejo. No hay mejor lotería que el trabajo y la economía. No hay más sordo que el que no quiere oír. No las hagas y no las temas. No me aprietes que diré lo que oír no quieres. No ofende quien quiere, sino quien puede. No se hizo la miel para la boca del asno. Para elegir un diputado tanto vale el voto de un imbécil que de un sabio. Para quien roba un reino, la gloria, para quien roba un burro, la horca. La pared oye y ve. Piensa el ladrón que todos son de su condición. Por interés, lo feo hermoso es. Por la boca muere el pez. La que enseña mucho lo que tiene, darlo o venderlo quiere. El que escucha, su mal oye. Quien se pica, ajos come. Quien bien tiene y mal escoge, del mal que le venga, no se enoje. Quien castiga con ira, más se venga que castiga. Quien con lobos anda, al año, aúlla. Quien dice lo que quiere, oye lo que no quiere. Quien dice lo que siente, ni peca, ni miente. Quien en lo llano tropieza, ¿que hará en la sierra?. Quien escupe al cielo, en la cara le cae. Quien gana dos y gasta tres, ladrón es. Quien hace mal, espere otro mal. Quien ignora lo que no debe, paga lo que debe. Quien anda mal, mal acaba. Quien más tiene, más quiere. Quien menos tiene, menos pierde. Quien mucho duerme, poco aprende. Quien mucho se rebaja, el culo enseña. Quien no es dueño de sí, no es dueño de nada. Quien no sabe callar, tampoco sabe hablar. Quien no tiene ojos, ¿para qué anteojos?. Quien pregunta no se equivoca. Quien sabe que no sabe, algo sabe. Quien siembra vientos, recoge tempestades. Quien tan pronto lo huele, debajo lo tiene. Quien todo lo quiere, de rabia muere. La razón no quiere fuerza, ni la fuerza quiere razón. Reprende vicios ajenos quien está lleno de ellos. Resbalón de pie, percance fue, resbalón de lengua, percance y mengua. Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes. Si te dan dinero, tómalo al punto, si te lo piden, cambia de asunto. Siéntate en tu lugar y no te harás levantar. Tirar la piedra y esconder la mano, hecho de villanos. Todos se ríen del mono y él de todos. Toros y fiesta, malo para las bestias. Tres españoles, cuatro opiniones. Un clavo saca otro clavo. Un día de obra, un mes de escoba. Un error trae otro error. Una cosa es predicar y otra dar trigo. Unos dicen lo que saben y otros saben lo que dicen. Unos nacieron con estrella y otros estrellados. Vale más buena esperanza que ruin posesión. Vale más caer en gracia que ser gracioso. Vecina, bocina. La vergüenza era verde y se la comió el borrico. La vida es un libro abierto para el que vive despierto. Vida sin amigo, muerte sin testigo. Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo. Vísteme despacio que tengo prisa. Ya que la casa se quema, calentémonos en ella. Zapatero, a tus zapatos.
Adolfo Cabañero |
|---|